Nuestro
entorno y vida deben de ir de la mano con los valores, ya que estos
caracterizan y pueden inclusive llegar a definir a una persona. Muchas veces
las personas creen que estos son inherentes al ser humano como lo son los
derechos (experiencia propia), pero esa
idea está errónea, ya que la gran diversidad de valores que
existen no se pone en práctica en el diario vivir
.
Uno de
los valores morales que más exige la sociedad es el respeto para los unos con los otros y seguramente nos
preguntamos el por qué no puede ser
aplicado en todas las circunstancias y vivencias cotidianas. Mucho de este “fenómeno” (para darle nombre), se
justifica por que las
personas se concentran en respetar a aquellos que reflejan el respeto con
sus vidas, de lo contrario el trato para con los demás no va a ser llevado de
la mejor manera.
El
diccionario de la Real Academia Española define respeto como tener respeto, veneración y acatamiento. Si se analiza detenidamente, esta
definición nos traslada a diferentes escenarios en donde este valor
sobresale entre los demás; escenarios como
el hogar, el trabajo, la
universidad u otros. Pero como todo en la vida se encuentra ligado a algo, se
puede recalcar que el respeto se sujeta
a la comunicación y firmeza de la persona que desea crecer. En muchos aspectos, como lo
mencioné anteriormente, es difícil respetar a quien no respeta, pero ahí se
involucra la comunicación, la cual es una herramienta que permite conocer
a cada individuo por su singularidad
para así a las vez saber identificar qué tipo de trato se le debe dar a la
persona de acuerdo a su personalidad y posición.
El escenario de mayor
importancia o en donde nos debemos dar a conocer como personas respetuosas,
firmes y atentas a cualquier
acontecimiento que se pueda generar, es en el trabajo. El darse a
respetar permite provocar en los demás esa firme actitud para enfrentar las situaciones y a su vez
dando a conocer lo que estamos dispuesto a, ya que muchas veces la gente tiende
a “montarse” si no se muestra quienes
somos realmente.
Para concluir, la mejor manera del diario vivir es aplicando
los valores hasta más no pode, por que el ser grosero o descortés no lleva a
nada. Además, que esto permite aspirar
para cosas mucho mejores en nuestras vidas tanto así que en muchos casos
seremos tomados en cuenta para proyectos, ascensos entre otros.
Referencias bibliográficas
Este texto fue desarrollado en una discusión de clase y valores adquiridos por mi persona.
Referencias bibliográficas
Este texto fue desarrollado en una discusión de clase y valores adquiridos por mi persona.
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