viernes, 19 de julio de 2013

¿Respeto? Si, es un valor



                Nuestro entorno y vida deben de ir de la mano con los valores, ya que estos caracterizan y pueden inclusive llegar a definir a una persona. Muchas veces las personas creen que estos son inherentes al ser humano como lo son los derechos (experiencia propia),   pero esa idea  está errónea,  ya que la gran diversidad de valores que existen no se pone en práctica en el diario vivir
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                Uno de los valores morales que más exige la sociedad es el respeto  para los unos con los otros y seguramente nos preguntamos  el por qué no puede ser aplicado en todas las circunstancias y vivencias cotidianas. Mucho  de este “fenómeno” (para darle nombre), se justifica  por que  las  personas se concentran en respetar a aquellos que reflejan el respeto con sus vidas, de lo contrario el trato para con los demás no va a ser llevado de la mejor manera.

                El diccionario de la Real Academia Española define respeto como  tener respeto, veneración y  acatamiento. Si se analiza detenidamente, esta definición nos traslada  a  diferentes escenarios en donde este valor sobresale entre los demás; escenarios como  el hogar, el  trabajo, la universidad u otros. Pero como todo en la vida se encuentra ligado a algo, se puede recalcar que   el respeto se sujeta a la comunicación y firmeza de la persona que desea crecer. En muchos aspectos, como lo mencioné anteriormente, es difícil respetar a quien no respeta, pero ahí se involucra la comunicación, la cual es una herramienta que permite conocer a  cada individuo por su singularidad para así a las vez saber identificar qué tipo de trato se le debe dar a la persona de acuerdo a su personalidad y posición.

                El escenario de mayor importancia o en donde nos debemos dar a conocer como personas respetuosas, firmes y atentas a cualquier  acontecimiento que se pueda generar, es en el trabajo. El darse a respetar permite provocar en los demás esa firme actitud  para enfrentar las situaciones y a su vez dando a conocer lo que estamos dispuesto a, ya que muchas veces la gente tiende a “montarse” si no se muestra quienes  somos realmente.

                Para concluir,  la mejor manera del diario vivir es aplicando los valores hasta  más no pode,  por que el ser grosero o descortés no lleva a nada. Además,  que esto permite aspirar para cosas mucho mejores en nuestras vidas tanto así que en muchos casos seremos tomados en cuenta para proyectos, ascensos entre otros.






 



Referencias bibliográficas

Este texto fue desarrollado en una discusión de clase y valores adquiridos por mi persona.

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