Como
todos sabemos, el ambiente laboral es uno de los más propensos a sufrir
decaídas éticas y morales, esto se debe a que durante todo el desarrollo y
crecimiento como personas siempre hemos aprendido a hacer las cosas de la mejor
manera evitando todo aquello que está incorrecto debido a que puede traer
consecuencias de índole negativa, que podría perjudicar nuestro futuro y
carrera como profesionales. Es muy
diferente tener los valores y aplicarlos
a tenerlos y aplicarlos cuando sea para conveniencia y beneficio propio.
Para
surgir como profesional, muchas veces nuestros jefes toman en cuentan nuestras
habilidades pero a la vez tratan de realizar un estudio de la práctica de
valores que realizamos día con día porque esto permite observar el progreso que
un empleado puede tener tanto en nivel personal como en el área laboral. Esto
se da con el objetivo de determinar qué tan correctos podemos llegar a realizar
nuestras funciones y la transparencia aplicada para elaborarlas.
El ser
un empleado ético en el momento de desenvolvernos en el trabajo nos permite el
crecimiento y llegar a ser grandes personas pero lo que sucede muchas veces es
que tenemos tanto deseo por adquirir un puesto “x” entre otras cosas y que tal
vez no sea para uno pero el sentimiento es tan fuerte y existe tanta ansiedad
por obtenerlo que olvidamos las personas justas, honestas y correctas que somos
e iniciamos a generar mentiras, dejar en mal a compañeros que también quieren
el puesto, etc. Esa actitud y conducta no es la indicada para ser realmente
profesional con buenas bases y criterios
El
comportamiento y el ser correcto, no es la única manera de ser ético. En muchas
situaciones, el ofrecer nuestra ayuda a compañeros de trabajo para el realizar
su tareas generando buenos resultados
demuestran el valor de cooperación y a la vez desarrollar un buen ambiente laboral agradable, en donde a
su vez se puede aprovechar para generar crecimiento y fortalecimiento de
relaciones interpersonales con los demás, sin olvidar que el ser educado
siempre deber permanecer en nosotros en cualquier actividad que se esté
realizando.
En fin,
debe ser de gran importancia el responder a todas nuestras obligaciones de la
mejor manera y a su vez siendo agentes responsables para que así podemos ser
destacados como empleados de confianza quienes permiten el buen fluir de la
actividades de la empresa, por lo que nunca o bien, casi nunca el nivel de perjudicar a los demás
o a nosotros mismos sea mínimo. Todo esto con el fin de que en futuras
ocasiones podamos ser tomados en cuenta para realizar diversas responsabilidades conociendo así que
los valores nuestros nos permiten en la mayoría de los casos ser personas
importantes, esforzadas y destacadas para con los demás.
Referencias bibliográcifas:
Burgos,C. Octubre 2009.La ética Laboral.Slideshare.Rescatado de http://www.slideshare.net/ceciliaburgos/etica-laboral.